¿A QUÉ SABE EL ORO?

“Aún no me lo creo” (Maialen Chourraut. Piragüismo)
Quizás fuera Rafa Nadal el que lo puso de moda. Cada vez que ganaba un torneo, al recibirlo en el pódium, lo mordía. Con la medalla de oro olímpica ganada en JJ.OO., el “mordisco” no fue diferente o quizás fuera el inicio de una costumbre. En todo caso, poca importancia tiene el gesto, en comparación con lo que lleva detrás la gesta, en tiempo, trabajo,esfuerzo, sufrimiento y disciplina, Y no es exclusivo del tenista manacorí.
Una vasca, acostumbrada a competir en aguas bravas, dejó los entrenamientos porque quería ser madre… Apenas un mes después de nacida Ane, regresó a los entrenamientos: “Río 2016” no estaba tan lejos y ella estaba empeñada en mejorar su éxito en los JJ.OO anteriores. Así es como Maialen Chourraut llegó a las eliminatorias de su disciplina: (piraguismo. K.1 femenino. Aguas bravas), siempre complicada que precisa de una preparación especial, gran dosis de fuerza, potencia y destreza. En las eliminatorias previas había sufrido y estuvo a punto de no superar la primera fase, aunque después clasificó de 3ª para la final. El resultado era impensable. Sus competidoras, habían realizado tiempos insuperables y ya se veían con las medallas en el cuello. Todo hasta que Maialen tomó la salida e inició su slalom. Descenso impecable, superando los 24 obstáculos (6 “puertas” contra corriente) y además hizo el mejor tiempo, En la orilla, su marido y entrenador. no dudó en tirarse al agua a abrazar a su esposa: ¡lo habían conseguido! Ella no salia de su asombro. Había cumplido dos sueños: ser madre y lograr el oro. . En la ceremonia de premiacion, allí, en lo más alto, Maialen tras escuchar emocionada el himno nacional, no dudó en posar para la prensa mordiendo eloro. ¿A que sabe? Seguro que a gloria.
Y en otras disciplinas muchos atletas deslumbran al mundo. Marcas, retos y paradigmas parecen estar destinados a ser superados. Por su lado, una gimnasta norteamericana, Simone Biles, entusiasma.. Su pequeño pero musculoso cuerpo merece ser estudiado: es de goma, a juzgar por su elasticidad. Y no lejos. su compatriota, Michael Phelps, se ha superado así mismo y tras “vivir” todo tipo de problemas extradeportivos, ha llegado a “Rio 2016”, con 29 años, dispuesto a batir récords. “El Tiburón” ya lleva mordidas 26 medallas, de ellas 22 de oro. Nadie mejor que él en la historia olímpica.

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