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“Abiertos a una experiencia sana del amor en pareja”

Con mucha frecuencia, estamos expuestos a escuchar dificultades de pareja entre los amigos, vecinos, familiares, esto puede hacer pensar que es difícil pensar en relaciones sanas, duraderas, que permitan el crecimiento individual, de la pareja y de la familia.

 

Frente a esto, lo más sencillo es tirar la toalla, dejar de lado una relación, o simplemente no entrar en ellas. Pero como terapeuta he aprendido con mis pacientes en terapia de pareja, que lo que falla en las parejas son los procesos de comunicación, expectativas irreales, falta de compromiso, introversión, silencios prolongados que cargan a cada miembro de la pareja con negatividad, predisposición, fallas en la motivación, apatía, indiferencia, entre otras muchas causas.

 

Lo importante es detenerse un momento y analizar por que se llega a esto, podemos citar muchas causas, pero quisiera detenerme en algunas de las más sencillas y cotidianas, que por lo general no les prestamos atención:

 

  • Centrarse en lo económico y la administración del hogar: Las parejas en las primeras etapas de la relación, como es normal, se concentran en adquirir un techo, procurar sustento, pagar recibos, hipotecas, etc. Esto es normal, no obstante, esto no debe implicar la limitación del tiempo, procurar salir adelante en lo económico hace que las personas trabajen más, se estresen más, tiendan a trabajar demasiado y a sobrellevar de forma constante y frecuente preocupaciones adicionales. Lo que implica, menos tiempo salir, hablar, abrir espacios de recreación y pareja, lo que va creando distancia, dado que muchas veces se abre paso a la soledad, lo peor es que esto no se comunican, o alguno o ambos miembros de la pareja sienten que no se puede manejar de otra forma. Lo importante es analizar, si el tiempo se esta distribuyendo de la mejor manera, si se están dejando llevar por lo que sienten, sin cuestionarse que se puede hacer. No se puede olvidar que las parejas son como seres vivos, que nacen, crecen, se reproducen y mueren.
  • Tendencia a dejar pasar las cosas: La tendencia a dejar pasar las cosas es un enemigo frecuente de las relaciones, a veces los enojos, frustraciones, deseos, ilusiones, incomodidades, angustias, etc., se dejan pasar, por el simple hecho de afirmar: “para que si no va a cambiar”, “de por si ni me hace caso”, “no quiero que se resienta”, “la verdad no es tan importante”. Lo triste de esto es que a veces, esperamos que el otro entienda, asuma, adivine y comprenda lo que yo siento, espero y deseo, pero ¿cómo hacerlo? Si no se dan cuenta, si cada miembro de la pareja no es claro. Una pareja que quiere crecer y madurar necesita hablar y resolver, pero este dialogo, no debe ser sobre la base del enojo, sino de un amor comprensivo y firme, en el que ambos se sientan capaces de entender al otro, partiendo del hecho de que el amor exige considerar que si lo que el otro me pide es justo y sano, ¿por qué no dar el paso?.
  • Control del orgullo y la testarudez: Uno de los elementos que daña una relación es el orgullo y el mantener posiciones que no llevan a ningún lado, más que a la confrontación y la amargura: “así soy yo y que”, “vos sos la loca” “en esta casa las cosas se hacen como yo digo”, “con vos nunca se puede hablar”. Cada persona esta en el deber y la responsabilidad consigo mismo y su pareja de detenerse a pensar y analizar sí lo que el otro dice es válido o no, y a veces es bueno no siempre querer la razón, la negociación debe implicar flexibilidad, apertura y comprensión, ¿por qué dañar una relación por una idea? que puede ser modificada. Cuantas ofensas, tensiones, discusiones y heridas se crean por el orgullo y no querer ceder.

 

Estas son tan solo tres dimensiones de las que pueden dañar una relación, al final lo importante es pensar que una relación, debe ser cuidada y chineada como aquel objeto amado que representa para mi algo realmente especial y por lo que yo no haría nada en contra, si somos capaces de cuidar un objeto, ¿por qué no hacerlo por la persona que amamos? ¿Por qué no darse la oportunidad de pedir perdón y empezar de nuevo?. Lo fácil es entrar en una relación, lo difícil es mantenerla a lo largo del tiempo, pero se hace más difícil si dejamos pasar el tiempo y dejamos crecer heridas y resentimientos. Poner el corazón en la pareja significa estar abiertos al amor, al perdón, a la escucha y la comprensión, es saber decir día a día con libertad, compromiso y escucha.Rafael Ramos

Lic. Rafael Ramos

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