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POLITICOS CLIENTELISTAS PIDEN RENUNCIA DEL MINISTRO DE VIVIENDA

Por: Víctor Hernàndez Cerdas  Ex Diputado

Parece mentira que algunos diputados convoquen a conferencia de prensa para invocar en forma irresponsable e irrespetuosa la separación del Ministro, a consecuencia de no recibir respuesta del señor Ministro de la Vivienda, a los compromisos de campaña, que algunos de ellos hicieron en dicho proceso.

No nos engañemos, el clientelismo es una variante o sucedáneo de la corrupción; cuya principal consecuencia en la vida de los ciudadanos, es el acceso a determinados recursos controlados por una serie de patrones; que al tratarse de políticos, detentadores de poder reparten dádivas a sus clientes a cambio de su apoyo. Es una práctica odiosa que algunos “políticos” ya sean alcaldes o diputados, recurren para pagar compromisos políticos de campaña o de los primeros, para abonar a su candidatura a Diputados.

Desafortunadamente muchas familias que requieren resolver el problema de vivienda propia, sumergen ante las promesas de algunos polìticos y son objeto de chantaje en contra de su dignidad, que a cambio de voto esperan que el político les resuelva la ausencia de vivienda.

El Partido Acción Ciudadana debe seguir en forma insistente apelando a una nueva forma de hacer política; de manera que este tipo de necesidades se resuelvan técnicamente y mediante los mecanismos legales establecidos.

Estas prácticas clientelistas de comprar conciencias entre familias necesitadas, debe desterrarse.

APOYO AL SEÑOR MINISTRO y le insto para que continúe con esa política de ordenamiento, en la cual deje de lado a los gavilanes de los proyectos de vivienda.

Durante los cuatro años de mi gestión como Diputado tuve a cargo la Gerencia de Vivienda dentro de la Fracción del PAC, y lejos de hacer clientelismo político me avoqué a impulsar proyectos de Ley que atendiera los problemas de vivienda de interés social y especialmente la Ley N° 9157 CREACIÓN DEL FONDO PARA EL FINANCIAMIENTO DE VIVIENDA PARA CLASE MEDIA. También apoyé los proyectos de Vivienda del Bono Diferido, el Proyecto de Vivienda en Segunda planta, el Proyecto de Vivienda para la Persona joven., el Proyecto de Vivienda para Discapacitados e incluso el proyecto para reestructurar el Ministerio Vivienda y Asentamiento Humano; el cual pretendía reordenarlo y despolitizarlo.

Debemos de entender que el clientelismo establece una relación paradojal, que implica reciprocidad y voluntarismo, pero también involucra explotación y dominación (Stokes 2007). La visión más tradicional sobre este fenómeno caracterizado como una relación de sujeción casi absoluta del ciudadano pobre al político, para que le done una casa, ha sido cuestionada a la luz de las transformaciones ocurridas en los últimos años en Costa Rica; especialmente el Partido Acción Ciudadana, que desde sus principios filosóficos y programáticos, así como en el discurrir de los Diputados, se nos obliga a actuar sin clientelismo político.

Pareciera que la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito que prohíbe a los funcionarios interesarse o intervenir en la entrega de estas ayudas, no ha tenido los resultados esperados, dado que desafortunadamente, tal y como me lo han informado; el “movimiento” irrespetuoso para movilizar al Ministro de Vivienda, ha sido provocado por algún (os) Diputados que en campaña posiblemente prometieron y movilizaron electores a su favor, a cambio de darle casa y hoy se encuentran en una encrucijada, por cuanto no tienen como atender la presión de los afectados.

La Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito igualmente, prohíbe hacer actos públicos para entregar las ayudas o beneficios sociales y cualquier actividad que fomente el clientelismo, haga propaganda, o beneficie políticamente a jerarcas; acción que se hace extensiva a Alcaldes con intereses políticos para el próximo cuatrienio.

Esa práctica común entre estos políticos, inculcan entre las familias pobres que la idea de entregar tales beneficios, es resultado de la generosidad de ellos que encabezan tales actos y no de programas sociales permanentes, establecidos en la legislación nacional.

Considero que el señor Presidente debe hacer caso omiso a las pretensiones de esos Diputados, quien en forma de berrinche como no tienen un Ministro complaciente, invocan en forma insolente ante el Señor Presidente para que éste revoque el nombramiento.

Señor Ministro como ciudadano cartaginés, le solicito que mantenga al menos lo logrado durante el cuatrienio 2010-2014, en la cual los señores Ministros de esa cartera me escucharon a mí persona y a los diferentes grupos organizados de la provincia y especialmente del Cantón de El Guarco, para detener el avance desmedido del Megaproyecto La Campiña y las implicaciones en los servicios de la comunidad; los cuales al día de hoy están colapsados.

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