“ROAD TO BERLÍN” (y IV Parte)

“Estamos tristes. Perdimos todo”
Sergio Ramos. R. Madrid C.F.
Concluyó la segunda semifinal. Un Estadio Santiago Bernabéu impregnado de emoción, con arengas, canticos y recordatorio al mítico Alfredo DiStéfano, no bastó. No pudo Cristiano Ronaldo superar el muro escalonado que Massimiliano Allegri puso cerca de su área. Benzema lo intentó mientras su músculo tuvo oxígeno y Gareth Bale cierra mal la temporada, con el punto de mira desviado y un rendimiento errático que le sitúa en el centro del huracán, factura que pagar aquellos que cuestan muchos millones de dólares y su aporte es insuficiente cuando más lo necesitan.
Por su parte, se reivindicó Iker Casillas y prolongó el epitafio “merengue” con dos intervenciones propias de él; mientras tanto, el esfuerzo y calidad de Sergio Ramos, James Rodríguez y Marcelo, en un escalón arriba del resto de sus compañeros, tampoco alcanzó,
Meritorio el trabajo de “la vecchia signora”. Feliz en el ejercicio práctico del “catenaccio”, sin desesperarse ante el acoso de “las tropas blancas”. Detrás de un sistema eficaz y pétreo, Gianluigi Buffon, impregnando experiencia y tranquilidad. Para más INRI, se repite la historia. Entonces fue Fernando Morientes, delantero del Mónaco y ahora, Álvaro Morata (el canterano) impidieron a las huestes madridistas avanzar a la final europea. ¿Cómo le dolerá a “Carletto” haber dejado marchar a Morata? En consecuencia, revalidar el título y levantar la undécima quedan pendientes.
En la Ciudad Condal están confiados. Quieren el tridente: Liga Española Copa del Rey y “Champions League”. Debe pensar Luis Enrique que su poder ofensivo es suficiente para alzarse con los trofeos en España y luego sortear las trampas y trincheras juventinas. Y así parece, ya que no se atisba como detener en “el uno contra uno, contra dos o contra tres” a Lionel Messi. En todo caso, las aristas que todo partido de fútbol tiene, deben ser tenidas en cuenta. Se obliga acudir a la técnica, la táctica, la condición física o los aspectos motivacionales. Es claro que a Berlín llegan dos campeones de sus respectivos campeonatos: “scudetto” y liga española, en su mejor momento de forma, justo cuando la curva de rendimiento alcanza el nivel más alto, fruto de una excelente planificación e idónea dosificación, sin necesidad de acudir “inventos, ocurrencias o rotaciones”.
El histórico Muro de Berlín, la famosa Catedral de Berlín y la Puerta de Brandeburgo, entre otros monumentos, recibirán a “les culés” y a “Le Zebre” (Las Cebras). “La Berlín hitleriana”, construyo un estadio olímpico, entre 1934 y 1936 para los JJ.OO de 1936 y se restauró -por segunda vez- para la “World Cup 2006”. Con capacidad para 76 065 espectadores y el 6 de junio de gala.

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