“PEAJES PARA IR AL CIELO”

“En Diciembre 2014 estarán adjudicadas las obras…”
Autoridad del MOPT

Tras la tragedia de 5 jóvenes calcinados e inertes, trascendieron informaciones. Lanamme -¡11 años antes!- recomendó medidas de seguridad en esa Autopista (?) También se supo que una sentencia judicial obligaba al órgano responsable quitar los postes y poner barreras de separación. El accidente desnudó esta desobediencia y las barbaridades existentes en una vía que cobra peaje. Como es costumbre, la autoridad “se sacudió” y anunció: “estaba pendiente concederse la obra a la empresa privada por medio de licitación pública”, para cumplir lo ordenado. Empero, han pasado seis meses y no se sabe nada; o sea, todo sigue igual, posiblemente hasta que otro accidente agite la sensibilidad mediática. Conclusión: se necesitan más muertos para que actúen los jerarcas.

“Made in Tiquicia”: El pasado mes de Marzo pusieron nueva carpeta asfáltica en la entrada a La Lima de Cartago; lugar idóneo para numerosos accidentes, sin que falten “los piques” de estúpidos que arriesgan su vida y la de los demás. Para colmo de males, tras el asfaltado, pasarán muchos días hasta que “alguien” se acuerde que los cuatro carriles existentes necesitan demarcación, ya que de momento quedan a la imaginación (o irresponsabilidad) de los conductores. Y surge una pregunta: ¿Cómo harán en otros países cuya demarcación en las carreteras duran años? Por aquí –sin ponerse ´coloraos´- anuncian que la vida útil es de medio año. En todo caso, en ninguna vía-carretera o autopista (?) se permite circular sin señalización? Pero aquí… ¡Pura vida

Y si esto sucede en el cordón umbilical entre Cartago y San José, ¿qué no pasará en la ruta 32 (San José-Limón) o en la Interamericana Sur (San José-San Isidro de El General)? E ellas es habitual -un día y otro- ver en los medios de comunicación imágenes con cuerpos tirados en el asfalto, derramando sangre, dolor y agonía.

Para más inri… “como éramos pocos, parió la abuela”. Llega la Semana Santa y los hosteleros pegan el grito al cielo para que las Municipalidades autoricen vender licor. Y estas, obedientes y serviles, se pliegan a los intereses de pocos, validando “la cultura del guaro”. Después llegan los guarismos: más víctimas que nunca en la última década; decenas de accidentes y heridos, centenas de borrachos, drogados y detenidos. Y muchas familias llorando a sus seres queridos. Por culpa de… Mañana seguimos…

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