“MODA versus INCULTURA”

“Fútbol y política se parecen… Sobran plagiadores y corrupción y falta cultura”  Mateo H. Barroso.

Es una realidad: fútbol y política tienen mucho de parecido. En sus actuaciones, comportamientos y presentaciones públicas, abundan los desaciertos, ilícitos, fachas e incongruencias.

Decía un jocoso entrenador madrileño: “Si a Ronaldinho, un día, se le ocurre ponerse un preservativo en la cabeza, al día siguiente sobrarían futbolistas imitándole en la estrafalaria moda (?)” Tiempos ha, los jugadores jugaban con las medias bajas, después empezaron a ponerle atención al look: trenzas, pelo rasta, aretes, piercing y, últimamente, les ha dado por cubrir su cuerpo de variados, ostentosos y hasta “groseros” tatuajes.

Decía Sixto: “Ponte lo que quieras en el cuerpo pero que con una simple ducha puedas borrar todas las marcas…” Y lo que parecía, en un principio, ser antinatural y poco estético, se ha propalado. No hay actor, actriz, futbolista y/o personaje público que –para ponerse de “rabiosa actualidad”– se pintan en su cuerpo -visible y no tanto- todo tipo de imágenes, mensajes, signos y variopintas representaciones (?), que son un peligroso reclamo para una juventud que idolatra a estos “cracks” tal cual fueran “becerros de oro”.

Y también la corrupción se puso en lo más alto de lo que debe ser una moda, costumbre, práctica habitual o indecente y letal plaga. Todos los que de una u otra manera estén relacionados con los personajes detenidos y/o cuestionados, deberían -en un acto de contrición y compromiso con las buenas costumbres- poner a buen recaudo su moral, honra e integridad; y en consecuencia poner los cargos a disposición de los cuerpos colegiados de organizaciones, federaciones o clubes, en condiciones de aplicar una barrida total y empezar de cero; sin que ello signifique impunidad absoluta ante lo actuado. ¡No. Eso no! Se deben abrir gavetas, escudriñar ampos, indagar en cuentas bancarias y dar seguimiento a tantos signos de inversión y riqueza  desmesurada.

Y de este grupo de dirigentes, la lista es larga y es de esperar que los funcionarios judiciales cumplan su cometido y no se detengan hasta el final de lo que parece una cadena organizada; ya que es obvio que hasta ahora lo único que se ha descubierto es la punta del iceberg y no hay duda que bajo el agua hay demasiado oculto (o no tanto).

En todo caso, es una explosión volcánica, la renuncia de Joseph Blatter. Se tambalean las estructuras futboleras de las casi dos centenas de federaciones asociadas a “Doña FIFA”. Se confía en que “los gringos”, actores en esta intervención policiaca, indaguen, descubran, lleguen hasta el final y le pongan cara a los corruptos.

Ya anunciaba el jerarca de FIFA, tras su cuestionada reelección que vendrían más malas noticias para el máximo organismo futbolero. Y con su dimisión esto parece que apenas empieza… Mañana seguimos…

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