“LA VECCHIA SIGNORA” (y II Parte)

“Vamos a ganar en Turín…”
Carlo “Carletto” Ancelotti

Con la demolición del Estadio Delle Alpi, se construye el Juventus Stadium Football Club S.p.A, inaugurado el 8 de setiembre del 2011. También el otro club de la ciudad (Torino F.C.) se fue a disputar sus encuentros en el nuevo Estadio Olímpico de Turín (conocido, Stadio Comunale) En todo caso la historia de Ancelotti en la ciudad piamontesa se vivió en el Delle Alpi, del que no tiene los mejores recuerdos. Pero hoy la historia hoy es nueva, es otra…

“La Vecchia Signora” (“La Vieja Señora”); “La Fidanzata d’Italia” (“La Novia de Italia”); “I Bianconeri” (“Los Blanquinegros”); “Le Zebre” (“Las Cebras”) o “La Signora Omicidi” (“Señora Homicidios”), como se la llame, se la pondrá difícil al madridismo. Y le volverán los malos recuerdos a “Carletto”, con Massimiliano Allegri al frente de una squadra forjada de futbolistas de calidad, trayectoria y experiencia, acostumbrada a ganar títulos, desde su fundación el 1 de Noviembre del 1897.

Desde su llegada a la ciudad turinesa. “los tifosis” le dedicaron un ambiente hostil al técnico italiano (Ancelotti), al que le hurgaron en su pasado. en una rueda de prensa agria, mal intencionada, con preguntas-misiles de “los paparazzi” deportivos (que los hay) para calentar el ambiente.

Le volvieron los fantasmas a Carletto:. “Nunca me gustó Turín. Demasiado glamorosa, un par de galaxias más allá de mi estilo de vida. Apartaos, niños pijos, llega el gordo con sus tortellini… La Juventus es un equipo que nunca amé y que probablemente nunca amaré. Fue un nuevo ecosistema para mí, nunca estuve cómodo. Sólo era una tuerca en la máquina. Las decisiones importantes la tomaba Umberto Agnelli aunque el que me más me gustaba era su hijo Andrea (actual presidente de “la Juve”)”. Renovación… y despido: Un día Giovanni Agnelli me pidió una reunión. Me dio afecto y confianza. “No ganamos el “scudetto”, pero hicimos una buena temporada. Eres una buena persona, Carlo. Y recuerda, eso es lo más importante en la vida”. Seguro. De hecho, al día siguiente me despidieron. Cuando tomaron la decisión de deshacerse de mí, no tuvieron el valor de decírmelo. Me enteré por los periodistas deportivos:. “Eres hombre muerto, el próximo entrenador es Lippi”, me insistían. No me lo podía creer, me acababan de renovar… Justo después del 2-2 ante la Roma (“la Juve” ganaba 2-0 y quedó segunda por ese partido), me llamó la oficina de Umberto Agnelli. Llegué a la cita y no malgastó palabras: “Mi querido Ancelotti, el nuevo entrenador de la Juventus es Lippi”. Lo mío con “la vecchia signora” fue una historia de amor que nunca empezó. Éramos demasiado diferentes. Yo era un chico de pueblo, ellos ejecutivos trajeados; un reloj Swatch contra Rolex: plástico vrs oro.

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