¡LA CONSIGNA ES… REMONTADA!

“Trabajo, concentración y… ¡Hala Madrid! (Luka Moudric)

Hoy se juega el partido de vuelta de cuartos de final de la Champions League. El Bernabéu con sus mejores galas, como en las grandes noches europeas- En la mente de todos “el espíritu de Juanito”; aunque su hijo se enfade y no le guste que continuamente se invoque el nombre del legendario número 7 madridista, ya dos décadas de fallecido en accidente de tráfico. La consigna es… ¡Remontada!

Están muy seguros los madridistas de lograr la gesta. Apelan a los antecedentes de esta competición cuando “los merengues” fueron capaces –varias veces- de limpiar el fracaso de otros partidos de ida, aunque… “eran otros tiempos”, afirman los más escépticos.

Lo cierto es que los de “Zizou”, en ese laberinto en el que andan metidos, en una temporada llena de incidencias, parecen estar de nuevo en la senda correcta y han pasado de estar perdidos en la nada a tener posibilidades, en los dos torneos en los que aún están vivos: Liga española y Champions League.

Se olvidará Zinedine Zidane de los fichajes de mercadotecnia y alineará a “los rendidores”. En ese galimatías, el francés a veces acierta y otras yerra, deberá prescindir –al menos de inicio- de tres jugadores que no terminan de convencer a la hinchada: Danilo, James e Isco, por orden de animadversión; apostando por un Carvajal, que nunca defrauda y un medio campo donde Kroos tendrá libertad con Casemiro haciendo “el trabajo sucio”.

A su vez, “el motorcito” Modric -a la postre está resultando ser el mejor jugador, junto a Keylor- se echará el equipo al hombro y el tico (Navas) pondrá el candado.

Nuevo reto para “la BBC”, que al menos en su patio dan la talla. Como valor añadido, el conjuro de los jugadores que han prometido “morir en la cancha”. Y… ¿por qué no lo hicieron en el encuentro de ida? En la oncena titular, un despistado Marcelo tendrá que volver a sus andadas (las buenas, por supuesto), mientras la dupla Sergio Ramos-Pepe están obligados a mostrarse sobrios y respetables, ciñéndose a defender su parcela con uñas y dientes, pero sin expulsarse.

Por su lado, no llegan los alemanes confiados. Saben -se lo han hecho saber- que van “a la guerra”, pero se muestran valientes y agresivos para enfrentar “la batalla final”. Sí, porque será final para uno de los dos equipos. Sí -como se pretende- “el Madrí” elimina a los teutones, el equipo de Concha Espina elevará sus posibilidades, tanto en la Champions League como en la Liga. Lo contrario sería empezar a firmar una desastrosa temporada. En todo caso…, con Plácido Domingo en el palco… ¡Hala Madrid!

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