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HIROSHIMA (V Parte)

Me he vuelto la muerte que sacude los mundos”

                                                                 (Libro Kyoko Date)

Imperaba la disciplina marcial. Las órdenes impartidas habían sido tan específicas como contundentes. ¡Tenían que cumplirlas!

Algunos de los más jóvenes científicos, no podían resistir la tensión. El propio J. R. Oppenheimer, responsable del laboratorio de Los Álamos, que había recopilado toda la información, tuvo que apoyarse en una pared.

Aquellas mujeres, jóvenes y viejas, no perdían el hilo de la narración. Habían oído bastantes veces, a lo largo de sus vidas, la historia ahora contada; pero nunca –antes- con tanto lujo de detalles. La emoción las embargaba… La pasión con que Hatsuno describía los hechos, las hacía visualizar las imágenes terroríficas del pasado. Al pronunciarse la palabra: ¡AHORA! detonó la bomba. Un resplandor cegador iluminó el desierto; enseguida una enorme ola de fuego de cambiantes colores -del púrpura oscuro al naranja, para transformarse en un “verde extraterreno”- brotó hacia el cielo…

Después de la bola de fuego, surgió del desierto una gran columna que fue tomando forma de hongo. El inimaginable efecto óptico, abriéndose paso a través de las nubes, se alzó hasta una altura de… ¡diecisiete mil metros!

Fue algo pavoroso, nunca antes visto por los seres humanos. Luego llegó una oleada de intenso calor; el ruido producido era ensordecedor. La tierra tembló y parecía el más violento de los terremotos jamás acaecido.

La reacción en aquellos hombres -que obedecían órdenes- era de pasividad y espanto a la vez. Tremendamente confundidos, el silencio les delataba y no ocultaban el horror que estaban viviendo. Los rostros sin expresión denotaban un tremendo remordimiento. Se miraban, con rabia contenida; algunos tenían las pupilas humedecidas. Flotaba la necesidad de buscar respuestas. Pero ellos, de sobra las conocían… Entonces Oppeheimer rompió el silencio... En voz baja, con tono de culpabilidad recordó un pasaje de Bhagavad Gita: “Me he vuelto la muerte que sacude a los mundos”.

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