“BENÍTEZ… ¡A LOS LEONES!”

  “El pan del entrenador es el más amargo de cualquier profesión” (Miguel Muñoz)

No se necesita el pulgar hacia abajo. La prensa nacional e internacional dictó sentencia y tal cual fuera un circo romano, el pueblo quiere sangre y qué mejor que, al uso de cualquier emperador de aquellas épocas, echar a los leones al técnico madridista.

De poco sirve que Rafa Benítez sea un entrenador que nació en “la casa blanca” y que su trayectoria de futbolista fuera “merengue” Tampoco se valora que se iniciara como técnico blanco, con el auspicio de Vicente Del Bosque y después prepararse es Inglaterra para regresar a la Península Ibérica y tener una carrera ascendente como entrenador, hasta consumarse en el Valencia CF con títulos. De nuevo con su libreto a Inglaterra al emblemático Liverpool, donde cristalizó uno de los mejores cuadros de su historia, logrando cetros continentales.

De seguido “el Míster” madrileño lo tuvo agrio en Inglaterra (Chelsea), llegando en una época muy convulsa del club londinense, para de seguido recalar en el Napoli italiano, consiguiendo brillantes temporadas, aunque sin lograr “el calcio”, destinado a equipos más poderosos..

Llegó esta temporada Rafa Benítez al club donde había nacido y al que estaba destinado. Sin embargo, en el fútbol no todo es capacidad, ni tecnología aplicada a sistemas de juego, ni siquiera trabajo bien planificado; ya que hay un factor invisible, tanto o más importante que los méritos profesionales, y es… “llevarse bien con el vestuario”.

Lo dijeron muchos entrenadores: “lo más difícil del futbol es el vestuario”. Este aglutina a un grupo de jugadores que puertas afuera son idolatrados y puertas adentro son caprichosos, vagos a veces e instalados en zona de confort siempre. Ante esta clase de discípulos “el jefe” debe emplear una sutil mano izquierda, psicología aplicada a cada militante y  tener contento a “los dioses; porque estos son los que logran triunfos o con evidente displicencia y poco rendimiento nada casual, tras la derrota buscar disculpas, mirar para otra parte, pedir perdón a la afición y… dejar abandonado al técnico en su laberinto de incomprensión y señalamientos.

Dicen los medios de comunicación que Rafa Benítez, ante el FC Barcelona, hizo una alineación “política” que satisface a su Presidente (Florentino Pérez). No obstante, acelerar la recuperación de futbolistas es habitual, pero que estos “cracks” muestren tan deficiente desempeño, sí que sorprende. ¡Qué importa… la culpa es de Benítez!                 

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