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ONU: Niños en sureste de Asia enfrentan “doble carga” de obesidad y desnutrición

NACIONES UNIDAS, 28 mar (Xinhua) — Algunos países de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (Asean) enfrentan crisis simultáneas de obesidad y desnutrición en la que algunos niños tienen sobrepeso y otros sufren de atrofia en su crecimiento, se indicó hoy en un informe conjunto de agencias de la ONU y sus socios.

El informe, dado a conocer por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asean, da a conocer la situación nutricional de los niños de la región.

Esta “doble carga de malnutrición” está ocurriendo en países de ingresos medios como Indonesia, Malasia, Filipinas y Tailandia, señala el informe.

“Muchos países del sureste de Asia han registrado impresionantes avances económicos en la última década y han sacado a millones de niños de la pobreza”, dijo Christiane Rudert, asesora regional en nutrición de Unicef Este de Asia y el Pacífico, en un boletín de prensa.

“Pero al mismo tiempo hemos visto un incremento en afecciones como la obesidad previamente asociada con países de ingresos altos. Los niños asiáticos ahora corren el riesgo de presentar malnutrición en ambos extremos del espectro”, dijo.

En Indonesia se ha informado que el 12 por ciento de los niños tienen sobrepeso y el 12 por ciento son macilentos. En Tailandia, ambas situaciones van en aumento. Entre el 2006 y el 2012, la niños macilentos pasaron de cinco a siete por ciento y los niños obesos pasaron de ocho a 11 por ciento.

De acuerdo con los hallazgos, las causas del sobrepeso y de la desnutrición están entretejidas. Un niño con un crecimiento atrofiado en la primera infancia tiene un mayor riesgo de convertirse en una persona con sobrepeso más adelante en su vida.

El riesgo de tener sobrepeso aumenta con un mayor acceso a la comida y la bebida chatarras, con alto contenido de grasas trans o de azúcar y bajo valor nutricional, con la inactividad física y los estilos de vida sedentarios.

Esta es una tendencia creciente en muchos países de la región y contribuye de manera significativa a la creciente frecuencia de enfermedades crónicas como la diabetes o las enfermedades cardiacas, señala el informe.

Además de la pobreza, otros factores que contribuyen a la situación son las dietas carentes de alimentos nutritivos, prácticas de alimentación infantil deficientes, agua potable y saneamiento inadecuados y la siembra de una variedad limitada de cultivos.

Si el crecimiento de los niños es atrofiado, esto tiene un efecto en su desarrollo en otras áreas, incluyendo salud y educación, lo que afectará sus oportunidades en la vida.

Por otra parte, el informe encontró además que la frecuencia en el crecimiento atrofiado es mayor en Camboya, Laos y Myanmar, así como en partes de Indonesia y Filipinas.

La malnutrición infantil también tiene un impacto significativo en las economías de los países, señala el informe. Reduce la productividad de los padres y crea una carga para los sistemas de atención a la salud. También puede conducir a enfermedades no contagiosas, discapacidad e incluso la muerte, lo que reduce la fuerza laboral potencial.

El costo económico de las enfermedades no contagiosas en Indonesia, gran parte de las cuales están relacionadas con la dieta, se calcula en 248.000 millones de dólares al año, indicó.

Por otra parte, Unicef y la Unión Europea recientemente completaron una asociación de cinco años para abordar los temas de nutrición en cinco países asiáticos, incluyendo Indonesia, Laos y Filipinas.

“El objetivo de la asociación fue ayudar a los gobiernos a desarrollar un enfoque holístico ante la nutrición y ver más allá de sólo el sector salud”, dijo Rudert. “Por ejemplo, trabajamos para mejorar la licencia por maternidad de las madres, lo cual es un asunto laboral, y el acceso de las familias a fuentes de alimentos nutritivos, que es un asunto agrícola”.

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